El primer momento: las llamadas telefónicas.

cómo conciben las mujeres (socorridas) el dispositivo socorrista

“Cuando me contacté me dijo que sí, que me quedara tranquila, que se podía hacer”

Una solución posible, rápida y segura, abordando la conversación desde la escucha atenta y desprejuiciada, basada en la convicción que el paso del tiempo atenta contra la decisión de abortar. Es así que cuando las llamadas son de mujeres que cursan el segundo trimestre de embarazo, se pone en funcionamiento una especie de maquinaria socorrista basada en dar respuesta a la urgencia y en la que los engranajes se aceleran:

“Sí, me dijo la chica que me atendió por teléfono, me dijo que te llamaba a vos para consultarte y eso… Y nos vimos al otro día. Empecé el sábado enseguida después que nos vimos, al mediodía” (A-1, 27 años, 18 semanas de gestación).

“Como que todo yo lo veía menos diez [se ríe] y cuando me contacté con la socorrista y todo, como que el ánimo me empezó a subir [todo esto lo dice con un tono alegre, sonriendo]… como que las cosas fueron cambiando […] me empezó a decir que todavía se podía hacer algo… y ¡¡nooo!! ¡Era como una súper alegría!” (B-1, 24 años, 18 semanas de gestación).

“Porque yo llamo, les comento y ahí me dieron un turno, para el otro día me parece, que viniera a tal hora, y bueno, no juntamos acá, hicimos la reunión entre todas, me explicaron todo y al otro día ya podía empezar” (A-5, 37 años, 14 semanas y media de gestación).

“(…) Al otro día me llamaron ya ellas para ya hacer una… la primer reunión -no es cierto-. Nos conocimos y me explicaron todo eso, a qué se dedicaban y todos los pasos de lo que era el proceso” (D-1, 24 años, 17 semanas de gestación).

En consonancia, las activistas socorristas que participaron del segundo grupo de discusión dialogaron sobre aspectos referidos a responder la urgencia y lo que de allí se deriva. Reconocen que acompañar a abortar en segundo trimestre implica -siempre y cada vez- trastocar la cotidianeidad:

“Tenés que hacer un parate en tu vida” (GD 2).

“Y en general nosotras las hacemos esperar hasta el momento que corresponde diciéndole esto: Te vamos a ayudar, contá con nosotras, vas a resolver este problema, no te preocupes. Entonces calmate, relajate y veamos cuando nos podemos encontrar. Bueno, como que darle una solución más accesible. Pero cuando están de segundo trimestre sí intentamos acelerar ese encuentro, lo hacemos por fuera de lo que está pautado como encuentro fijo” (GD 2).

“Necesitamos bajar esa densidad digamos de quebranto si se quiere. Igualmente nosotras, las que acompañamos en el segundo trimestre, no tenemos, una vez que tomamos la situación, no tenemos el mismo protocolo y se toman las situaciones como más urgentes. Se hacen entrevistas enseguida. Se trabaja con la angustia, se trabaja reconociendo la angustia” (GD 2).

Categorías: Uncategorized

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *